En tiempos de coronavirus, La Habana sigue siendo una ciudad en movimiento. No hay transporte público y el #QuédateEnCasa aún es una máxima; pero cuando resulta imprescindible salir, los habaneros han recurrido a bicicletas, triciclos, motos eléctricas y a largas caminatas para desandar una ciudad con 500 años de historia.
